sábado, 2 de octubre de 2010

Una existencia soportable

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EL DIARIO MONTAÑÉS, 7 de septiembre de 2010

Chantal Maillard Poeta y ensayista


«El empeño de la poesía es hacer entre todos la existencia soportable»

«El pensamiento sin sensibilidad está muerto», sostiene la Premio Nacional de Poesía, que clausura los Martes Literarios en La Magdalena

MARTA SAN MIGUEL | SANTANDER.

La fuerza destructora de un instante le valió a Chantal Maillard (Bruselas, 1951) el Premio Nacional de Poesía en 2006 con 'Matar a Platón'. El libro traza con aparente inocencia la confluencia de exactitudes en torno a un trágico momento, y esto acaba revelando la presencia absolutamente cotidiana y familiar de la muerte, de una forma aterradora. Sus obras han seguido cosechando premios, como el Nacional de la Crítica, quizá por esta forma suya de hacer partícipe a todos del pálpito de vivir: «Escribir/para curar/en la carne abierta/ en el dolor de todos/ en esa muerte que mana/ en mí y es la de todos».

A la espera de la publicación de su próximo trabajo, 'Bélgica', «unos cuadernos de viajes que narran cómo adviene la memoria cuando caminamos en las propias huellas», su voz poética clausura a las 19 horas los Martes Literarios, que patrocina EL DIARIO MONTAÑÉS.

-Esta tarde cierra los Martes Literarios, que reúne en masa a cientos de seguidores de la literatura en cada convocatoria, ¿cree que la poesía está hecha para todos los públicos?

-Debería. Que se haya convertido en ciertas épocas y en ciertos lugares (la China imperial, la Francia de los Luises, etc.) en divertimento de la inteligencia para el ocio de una élite no puede hacernos olvidar que ha sido concebida siempre como un canto necesario. Aquello a lo que el poema apunta trasciende las fórmulas particulares en las que lo encerramos. Cuando comprendemos esto, entendemos también la necesidad de proceder con humildad en lo poético.

-Acaban de estrenar la película 'Bright Star', film sobre los últimos años de vida del poeta inglés John Keats, la del poeta y dramaturgo Lope de Vega, y está aún reciente la de Gil de Biedma... ¿Tan fascinantes son los poetas?

-Se les han puesto de moda. La 'cultura' se vende como cualquier otro producto, con una diferencia: que hace parecer más inteligentes a quienes la consumen.

-Su poesía está llena de olores y sonidos, ¿hay algo animal en su sensibilidad?

-Hay algo animal en todos los seres humanos, lo que ocurre es que nos hemos querido olvidar de ello. Hemos considerado superior una facultad puramente instrumental: la mente, y así nos va.

-Publicó el pasado año, al tiempo, 'Hainuwele y otros poemas' y 'La tierra prometida'... En ambos la naturaleza palpita en el papel, pero en su anterior poemario 'Hilos' despoja de toda naturaleza la poesía para analizar todo pensamiento, ¿por qué ese ir y venir?

-Tiene razón, pero no es un ir y venir. 'Hilos' corresponde a una época de duelos que puso a prueba mi capacidad de observación. En los momentos de mayor tensión, la mente suele identificarse con lo que nos ocurre y hace falta poder distanciarse. Tanto 'Huso', libro en prosa que precede a 'Hilos' y le da pie, son una vuelta de tuerca de la conciencia en la observación de la propia mente.

-De 'Hainuwele' dice nunca haberse arrepentido de haberlo escrito, ¿qué relación le une al resto de sus títulos?

-En 'Hainuwele y otros poemas' están todos los textos que he salvado, de los poemarios anteriores a 'Matar a Platón'. La mayor parte de los escritos tiene fecha de caducidad y hay que saber prescindir de ellos sin pesar. Deberíamos considerarnos satisfechos si alguien recuerda un solo verso de entre los que hemos escrito. Y si eso ocurre, ese verso ya no nos pertenecerá.

¿Qué es lo que le da más miedo cuando aborda un verso?

-Nunca me ha dado miedo la escritura.

-¿Y lo que más le hace disfrutar?

-Cuando la voluntad (memoria o imaginación) deja de conducir a la escritura y ésta se traza a sí misma.

-Nació en Bruselas pero a los 13 años vino a vivir a España, ¿este viaje también supuso una migración hacia otra Chantal?

- Supongo que sí; hubo una ruptura difícil. Pronto saldrá editado 'Bélgica', unos cuadernos de retorno que narran los siete viajes que hice con el propósito de averiguar cómo adviene la memoria cuando caminamos en las propias huellas.

-En su obra poética la reflexión y el pensamiento se adueñan de la sensibilidad, ¿es posible hacer comprensible el alma humana?

-El pensamiento sin sensibilidad es pensamiento muerto y la sensibilidad sin pensamiento es sentimentalidad vacía. Solamente si estos dos ingredientes logran equilibrarse y se ponen en movimiento mediante la acción de un tercero puede mostrarse la naturaleza de lo humano.

-Hay una constante en que aparece en la mayor parte de su obra y es la presencia del dolor, ¿los versos supuran heridas o hacen soportable el mundo?

-Hacer que entre todos la existencia sea más soportable, éste es el empeño.

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1 comentario:

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Me place haberme tropezado en mis actualizaciones al princio, porque si es más tarde ya no llego para comentarle. Al abrir y ver El DIOARIO MONTAÑÉS, el corazón se ha quedado sorprendido. Yo he vividi 10 años en Santander, y me ha gustado leer este artículo.

Si, definitivamente elmpoeta intenta hacer la vida más bella y aún que canta las verdades de la vida según la experiencia que se haya curtido,no deja de ser un exponente de crecimiento de vida y esperanza en la sociedad.
Es posible que para un sector de lectores quede bien ser de moda y decir que "fardan" de intelectuales al decir que leen poesía. A firmo que la poesía no es sólo para leer, sirve para y crecer en muchas áreas de la personalidad y para aprender a humanizarnos.
Gracias he gozado viniendo a su espacio
Con ternura
Sor.cecilia