domingo, 3 de diciembre de 2017

Presentación de Carmen carminis por Montse Grao


Buenas tardes.

Cuando me pidió Ricardo que le presentara este libro aquí en IU, me sentí importante y ruborizada, no creí merecer tal honor.

Después me encontré con la dificultad y la responsabilidad de presentar un libro y que no aburra ni me exceda de tiempo con certeras palabras. (Ahí es nada)

Antes de meterme dentro del libro he de decir que el autor tiene en su haber varios poemarios, que es experto en el haiku , y además ha sido galardonado en alguna ocasión. Que lleva escribiendo muchos años y en Zaragoza se le conoce bien como poeta.

En Carmen carminis (poemas para ellas) Ricardo nos presenta a la mujer desde la más tierna infancia, no en vano comienza con dos poemas dedicados a las niñas "La niña del mar" y "La niña Carlota", después nos sumerge en poemas dedicados al amor, a la ausencia, a los desencuentros, muchas veces desde la perspectiva del hombre y otras se mete en el alma de una mujer para transmitir certera y sorprendentemente sus inquietudes.

Desde el amor, el deseo, el desamor, la ausencia y la soledad, al canto a la mujer madre, la mujer teta, la mujer cobijo, representando tanto a la suya como a esa nueva madre que despunta, como en su poema Maternidad.

El poemario se podría dividir en dos pero el autor ha decidido hacer una mezcolanza entre las diversas condiciones de la mujer.

Incido aquí en los poemas dedicados a la mujer maltratada, porque dado que el poemario fue escrito para cumplir el deseo de Las Mujeres del Picarral (¡Qué grandes que son!) para poder recitarlos en las concentraciones contra la violencia de género que se hacen el primer martes de cada mes en la Plaza de España, me gustaría hablar de ellos.

A veces en una primera lectura del poemario no los ves tan apenas, sobre todo si la lectura es rápida, como me pasó a mí.

Estos poemas son para leerlos despacio y más de una vez. He leído maravillosos poemas contra la mujer maltratada que salen de las vísceras, que son una introspección de la autora, he leído, (he escrito también) poemas desde la denuncia, a veces muy buenos, otras menos buenos, pero lo que nos encontramos en Carmen carminis, son poemas desde la perspectiva de un hombre, sensibles, pero sin sensibilería, a veces denuncia, otras desde el alma de la mujer, siempre empáticos.

Lo que realmente sorprende es el uso de una cantidad de metáfora, que desde mi humilde punto de vista, parecerían imposibles de encajar en este tipo de poemas. Sin embargo, ricardo no sólo las encaja, sino que con maestría los envuelve de una belleza indescriptible, por ejemplo:

"Me miro en el azogue abismal de tus pupilas, y muero en la hiel infernal de mis versos, sin más luz que tus retinas". Aquí se refleja en dolor de una mujer que no ve la salida. o este otro que indica esa salida: "Tal vez sea preciso descubrir la experiencia de la duna, para paladear con calma la magia del oasis".

Es un libro imprescindible para que vosotros, los hombres, lo tengáis de cabecera, porque además de hermoso, enseña muchas cosas que, desgraciadamente en esta sociedad tan machista son necesarias.

Pero no sólo los hombres deben tenerlo, nosotras también, porque son tantas veces en las que el autor nos dibuja que irremediablemente nos sentimos identificadas.

Para terminar, me remito al magnífico poema titulado  LA ÚLTIMA GOTA, "Pasan los días y las horas, / te preguntas porqué sigues ahí / intentando buscar sentido al pálpito". Podría recitar el poema entero, porque está lleno de metáforas bellísimas.

Espero que las poetas encargadas del recital lo hayan elegido.

Aconsejo pues la lectura de este poemario dedicado a nosotras y para todas y todos.

Montse Grao

viernes, 3 de noviembre de 2017

Finalista Premio Internacional de Poesía Altino 2017


Poema finalista del Premio Internacional de Poesía Altino 2017


SINGLADURA 

HAY navíos que surcan mares
sin recordar su nombre,
y trenes que atraviesan peñas
sin auscultar el eco.
Árboles que se yerguen
sin atender al fruto,
caballos que galopan dunas
sin superar desiertos.
Padres que engendran hijos
sin poder enjugar sus ojos, 
lagartos que transitan páramos
sin conocer el rumbo.
Peces que surcan lagos
sin ver jamás un hombre,
mujeres que se aman
frente a negros espejos.


Remamos entre rocas
con galeras ajenas,
Eolo rasga nuestras velas 
rumbo a Ítaca, 
la bella. 


Demorar nuestro viaje
nos retorna más sabios. 


 ***

NAVIGAZIONE

Ci sono navi che solcano i mari
senza ricordare il loro nome,
e treni che attraversano i picchi
senza auscultarne l'eco.
Alberi che si ergono
senza attendere il frutto,
cavalli che galoppano sulle dune
senza superare i deserti.
Genitori che generano figli
senza poter asciugare i loro occhi,
lucertole che percorrono terreni inculti
senza conoscere la direzione.
I pesci solcano laghi
senza vedere mai un uomo,
donne che si amano 

davanti a scuri specchi.

Remiamo tra le rocce
con galee stranee,
Eolo straccia le nostre vele
verso Itaca, la bella.

Ritardare il nostro viaggio
ci rende più saggi.



Traducción de Angelina Bortoluzzi Zanatta



martes, 24 de octubre de 2017

Poesía para perdidos en octubre


Los miembros de La Casa de Zitas protagonistas de esta nueva edición de Poesía para perdidos en La Bóveda del Albergue el 28 de octubre.

Actuación musical de Aurora Boreal.

viernes, 6 de octubre de 2017

FRAN PICÓN PRESENTA BROTES EN LA BÓVEDA


Foto de María Holguera

PRESENTACIÓN DE BROTES EN LA BÓVEDA  5-10-2017

Hablar de Ricardo Fernández Moyano, es hablar de poesía, en su esencia más íntima y auténtica; es hablar de bondad, de compromiso, de humildad y de saber estar; el amor por el poema, de respeto por el verso, de solidaridad con el poeta.
Brotes, una antología poética, un camino de vida, una senda hacia el compromiso con la literatura, es la historia de un hombre, la historia de un poeta que dignifica el verso, que hace grande una palabra que, a veces, se utiliza concierta frivolidad, que es Poeta.

Su delicadeza de estilo, su conocimiento de la técnica, el respeto por el lenguaje, son características que definen la trayectoria literaria de nuestro poeta, de nuestro amigo, Ricardo.

“Brotes” empieza con una preciosa dedicatoria a su esposa, unas líneas breves pero que lo dicen todo:

“Y llegó el amor.
Cuando ya no esperaba soñarte
te encontré, en un pliegue
olvidado de mi vida,
despertaste en silencio mis sentidos
… y llegó el amor.”

“Brotes” tiene un magnífico prólogo de nuestro querido y entrañable amigo y maestro, Ángel Guinda.

Guinda, nos dice, que la palabra poética tiene su propio peso, su propia densidad, y sitúa a la poesía de Ricardo en la razón barroca y la pasión romántica. Dice el prologuista que en la voz de nuestro poeta aparece el pensamiento, la impresión del entorno y su tiempo y el sentimiento, propio e intimista y el ajeno, a veces brutal. De concentrada brevedad en lo formal, existencialista en el contenido y de estilo sencillo, claro y directo, es la obra de Fernández Moyano, en palabras del propio Guinda.

En definitiva, nos dice el prologuista , una poesía que nos nutre, que nos enriquece y que nos revitaliza.

Brotes es un recorrido por la escritura de Ricardo, que se inicia con dos breves poemas de su poemario inédito de 1985 “En el camino”; en ellos, nuestro poeta reflexiona sobre el tiempo y la memoria, sobre lo que se quiso ser y sobre el olvido.

“volvió a sentir el pálpito
de vivir y morir en el olvido”

De otro libro inédito, “En clave de sol” hay otros dos poemas, que son, si cabe, una poética en sí mismos, una reflexión en torno a la poesía y a la voz del poeta, esa luz sin la que, quizá, sólo habría tinieblas.

“alarga la mano de nuevo,
en un intento
por recoger el fruto del enigma”

En “Tras la huella del tiempo”, Ricardo reflexiona de nuevo sobre el olvido, sobre la memoria, sobre la felicidad del que ignora o del que aprecia el silencio.

“Pero nunca volveréis a aquellos días
en que una ingenua luz de neón
envolvía nuestros sueños
y éramos felices en la ignorancia”

Más tarde, en “Transparencias”, nuestro poeta hace un canto al Carpe diem, aún diría yo más, al Carpe Momentum; nacer, morir, escribir… no importa, lo que importa es vivir, cada instante como si fuera el último.

En ese sentido, nos dice:

“Nacer, morir,
ya nada importa”

Para más tarde exclamar:
“Sólo vivir es importante.”

Y añade:

“Lo raro, lo increíble es vivir”

Para terminar afirmando:

“Vivir es morir en el intento.”

Y rematar con una afirmación que nos resulta muy cercana a todos los que escribimos:

“Escribir es vivir en agonía.”

La antología que hoy les presentamos, continúa con uno de los poemarios más importantes de Ricardo Fernández Moyano, “La voz en la memoria”; la notoriedad de este libro se pone de manifiesto ya en el número de poemas seleccionados para que formen parte de estos “Brotes”.

“La voz en la memoria” es una canto a la vida, a través de algo tan aparentemente complicado como asumir la muerte. La muerte está presente y en una primera lectura puede parecer que el autor se resigna, pero, si leemos entre líneas, si leemos sintiendo los versos, la sensación es de contemplación y serenidad ante algo tan real como la vida misma y es que ésta, como decía Jorge Manrique, es un río que desemboca en el mar que es el morir.

Ricardo nos dice que los días saben a muerte y que, en lo bueno y en lo malo, en lo que nos hace sonreír y en lo que nos hace llorar, siempre está presente el perfume de la vida. Vida y muerte van de la mano, son amigos o enemigos irreconciliables, pero inseparables.

El poeta nos dice:

“Hay muertes que te acercan a la muerte”

y añade:

“Somos hormigas en el caos de la noche”

Y termina con un axioma incontestable:

“Vivir es cuestión de actitudes”

En definitiva, la manera en la que afrontamos la vida es lo realmente importante. La muerte es una certeza en el tiempo y sólo cabe esperarla viviendo intensamente cada instante.

Llegamos, a continuación, a otro de los poemarios importantes y con una impronta especial en la obra de Fernández Moyano, “Rituales de identidad”.

Es éste un poemario de esperanza, de huida del olvido, de abandono de las sombras. Un poemario en el que nos muestra el camino del “Carpe Momentum”, donde se ensalza el amor, la luz, pareciera, a veces, que Ricardo desde su madurez, vuelve a la adolescencia y a sus ilusiones.

Y es que anochece despacio mientras los versos se deslizan entre los dedos, la mayoría de las veces en compañía del silencio, del leve rumor del instante vivido. La vida, nos dice Ricardo, es un caer y tropezar, pero es también despertar en la almohada de su amada, su último salvavidas. Y es que la amada, el amor y sus desamores, el roce de sus pasos da sentido a toda una vida. Es, “Rituales de identidad”, una reflexión sobre el tiempo, sobre las edades tardías o la memoria imprecisa de las saetas de un reloj que nunca detiene el devenir de los días. Quizá, nuestro poeta, o, tal vez, todos los poetas, vivan en el margen; allí donde los silencios gritan lo que las palabras callan y se da forma al poema.

En el año 2015 Ricardo Fernández Moyano, publica “Zarzal”, un poemario en el que en palabras de Alfredo Saldaña, la poesía surge de una experiencia abisal, como desafío del lenguaje ante su propia extinción, de una experiencia plena de valentía hasta profundizar en lo más hondo y desde allí, hacer un a modo de altar de la palabra.

Versos desde ese exilio voluntario, atrapado por la tormenta de la vida o de la soledad, incluso en compañía; con un hambre insaciable de sol e impregnándose de esa hermosa locura que es la piel. Nuestro poeta huye de los besos de Judas, detienen el tiempo en cada instante, y nos dice:
“Los días fluyen impasibles, como si nada hubiese sucedido”.
“Zarzal” es, entre otras muchas cosas, el reconocimiento de nuestras propias contradicciones, para desde ahí, crear la única certeza posible “Vivir” .

Llegamos, tras este maravilloso recorrido por los versos de Ricardo, al último poemario recogido en esta antología y que es además un libro inédito: “Cosmogonía del barro”.

Cosmogonía es el estudio del origen y la evolución del Universo, y lo es del barro, también lo es del origen y evolución del hombre. Es un poemario con ciertos tintes de transgresión, con un lenguaje que incorpora, sin miedo y con acierto, términos que podríamos calificar de modernos, tales como placa base, troyanos, etc. Ricardo proclama que juzgar es lo que nos destruye y que la única guarida cierta es la soledad. Una soledad que es nuestra eterna compañera y con la que descubrimos que nadie conoce lo que nos espera tras la niebla, una niebla que parece difuminarse con los destellos de la ternura.

“Somos carne de cierzo”

Carne de cierzo en un amanecer sin nombre en el que apenas se percibe la delgada línea que separa el amor de la muerte y entretanto la piel como único signo de supervivencia.

En definitiva, apreciado público, la obra poética de Ricardo Fernández Moyano es un océano en el que no debería permitirse no bucear; les invito a sumergirse en el abismo de los versos de un poeta que aúna calidad humana y literaria y que, a nadie dejará indiferente.
Brotes de vida, de esperanza, de magia hecha poema. Y recuerden, todo parecido que encuentren en esta antología, es pura coincidencia … o no. Si quieren descubrirlo les animo a conocer al poeta y, por encima de todo, conocer al hombre.

Gracias.


Fran Picón


viernes, 1 de septiembre de 2017

El Eco de los Libres nº 2


MUERTE SÚBITA

LA muerte viene así,
tan callando, que
en apenas unos segundos
dejas de respirar
y la vida se va en un soplo. 



Abandonas el mundo
con tanta ligereza
que parece mentira
haber sentido el fuego de la sangre.

Mientras entre las manos
creías tener todo el tiempo,
era solo el vaivén
de un reloj detenido
en la estación de los escombros.

Poema de mi autoría recogido en el número dos de la revista literaria El Eco de los Libres de El Ateneo Jaqués.

sábado, 5 de agosto de 2017

Pulsiones en La Casa de Zitas


El 1 de julio tuve el honor de participar con mis poemas en una nueva sesión de Pulsiones en La Casa de Zitas, gracias a la generosidad de Montse Grao y Sagrario Manrique.


Gracias a Juan Carlos Torres por el vídeo, música y montaje fotográfico.


Al finalizar disfrutamos de una cena de fraternidad. Gracias a todos por vuestra asistencia.