jueves 9 de julio de 2009

Ecocentro I

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CARTA DE AMOR


Enredado a ti,

a tu serena belleza inexpugnable,

elevado a las abismales cumbres

de tus ojos

de tu risa me alimento.

No hay otra luz en mis tímpanos

dormidos,

ni otra voz sacia mis huesos.

Tiembla tu niña en mis venas

y la temprana sed de tu recuerdo

enciende las cenizas insaciables

de mi sangre y tus besos.

Me duermo en el hueco de tu sonrisa

y abrazado a tu nombre vivo

enredado a ti.

De Tras la Huella del Tiempo
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domingo 5 de julio de 2009

La caricia emprendedora

.Carlos Villarrubia, Juan Carlos Valera, Lola Moreno y Ricardo Fernández.

El sábado todos disfrutamos, como siempre, del encuentro acogedor de Ecocentro surgido de la mente prodigiosa de Carlos Villarrubia. Desde Félix de la Puerta, pasando por Ignacio del Valle, Cybil Durango, Jorge Pineda, Montse Morata, Mari Ángeles Fernández, Santiago Castillo, Marisol Galdón y entre ellos un entreacto a modo de ronda poética (en la foto), todos fuimos desfilando en una cascada creativa, reflexiva y conmovedora.

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Una tarde más para no olvidar, para guardar en la mochila de los recuerdos.

Ahora os dejo con un poema/canción escrito por Carlos para el evento.

LA CARICIA EMPRENDEDORA

POEMA/CANCIÓN

AUTOR: Carlos Villarrubia 2009 -letra y música-

EN TONO POP

(La caricia emprendedora)

En tono pop rescato
con la fuerza del orígen
la caricia emprendedora
el amor a lo que evoco.
La noche no devora
ni un segundo de mi aliento
reparados los destrozos
ahora vuelo bien contento
y a vivir.
Disparos que me silban
nunca aciertan con el loco
en la corte del naufragio
no hay más lodo para el lodo.

Nunca pierdo un minuto en discutir.

Con fe o sin fe
es tejer-destejer
sentirme bien
¿A quién vencer?
amar por amar
sin medir ni juzgar
con mi ensueño a bailar.
Paciente o no
me daré sin guardar
intenso amor
por regalar
amar por amar
sin medir ni juzgar...

Veneno impertinente
no hay café que te camufle
las sirenas del destierro
ya no aceptan mi consuelo.
El sol de medianoche
ilumina el desaliento
en mi arcón no sobra el trigo
pero me abro al mar abierto.

La derrota no me rondará en su harén.

Con fe o sin fe
tejer-destejer...
...no me asusta avanzar
ni tampoco vencer.
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martes 30 de junio de 2009

Carlos Villarrubia

.El sábado 4 de julio tendrá lugar en Madrid un nuevo acto de Carlos Villarrubia que bajo el título "LA CARICIA EMPRENDEDORA". Las rutas del alma nómada. La Bella Dispersión, reunirá a un importante número de artistas, escritores, pintores, músicos, filósofos etc. Estarán Lola Moreno, Santiago Castillo, Montse Morata, José María Fernández, Vanessa Montfort, Ignacio del Valle, Luis Antonio Muñoz, Jorge Pineda, Cybil Durango, Jesús Tablate y yo mismo, además de un largo etcétera que se irán sumando al acto.

Tendrá lugar en Ecocentro, calle Esquilache 4 (metro Ríos Rosas) a las 18'30.

Si os animáis a acudir allí nos veremos. Podéis encontrar más información sobre estos actos en Carlos Villarrubia
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sábado 27 de junio de 2009

La capa

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La noche era cerrada. Llevaba un buen rato caminando a campo abierto cuando divisó a lo lejos, en contraste con el negro cielo, la sombra aún más negra de la tapia del cementerio. El viento huracanado casi no le dejaba avanzar lo que unido a lo tenebroso de esa noche tan particular hubiera hecho retroceder a cualquiera y olvidar su disparatada misión, sin embargo, para Juan lo más importante era hacer valer su hombría. Como estaba ebrio hasta las cejas, aquello le hizo envalentonarse y dirigirse con paso firme hacia la puerta con la sola idea de llevar a cabo la apuesta realizada a sus amigos de partida.

―¡Las veinte en bastos!

―¡Las cuarenta!

―¡No habéis tenido potra ni nada, así gana cualquiera!

Como cada fin de semana jugaban y bebían sin parar hasta altas horas de la madrugada. Un día, el más perspicaz de todos tuvo una espeluznante idea:

―¿Cuál de vosotros sería capaz de ir solo al cementerio en la noche de las ánimas?

Se miraron entre sí con ojos de espanto, aún no tenían suficiente alcohol en el cuerpo como para acometer semejante locura, pero Juan que era el más bravucón se puso en pie y vociferó:

―Y ¿qué saldría ganando?

―Pues aparte de demostrarnos tu valor, veinte mil pesetas del ala.

―Entonces yo soy vuestro hombre, pero si voy solo ¿cómo podré demostrarlo?

―Debes clavar un clavo grande en la puerta y así sabremos que has estado allí.

Ahora, sin más compañía que su soledad, sin tener que demostrar su temeridad ante nadie, entre el silencio, el frío y la negrura, al verse frente al portón sintió miedo, pero ya no podía volverse atrás. No tenía más remedio que cumplir y regresar al pueblo cuanto antes para referir a sus amigos el fin de su empresa. Sacó de una bolsa un enorme clavo y un martillo y golpeó una y otra vez casi a tientas su cabeza. Los golpes resonaron en la noche como un trueno, como si vinieran del más allá, como si no fueran de este mundo. Temblando volvió a guardar el martillo en su bolsa y al darse la vuelta para emprender la marcha notó que alguien lo agarraba con fuerza por la capa. Trató de deshacerse como pudo de aquellas manos invisibles que lo atenazaban y al ver que no se podía soltar, preso del pánico, deshizo la lazada, soltó la capa y echó a correr como alma que lleva el diablo.

Con la cara desencajada llegó ante sus amigos y les contó entre jadeos lo sucedido pero ninguno dio crédito a semejante historia.

―Lo que pasa es que estás muerto de miedo. Seguro que te has vuelto a mitad de camino y nos quieres colar una patraña.

―¡Nada de eso! y ya puedes darme mis veinte mil pelas, ―dijo con voz entrecortada― creo que me las he ganado.

―¡No señor!, la única forma de comprobar lo que cuentas es viendo si el clavo está en su sitio, hasta entonces no verás un duro.

A la mañana siguiente se dirigieron todos al cementerio y cual no sería su sorpresa que todos explotaron a una, en una larga y estridente carcajada. Todos menos el pobre Juan que avergonzado no sabía donde esconderse.

Clavada en la puerta, ondeando al viento, se encontraba su capa; la misma que esa noche creyó abandonar en manos de algún fantasma.


sábado 20 de junio de 2009

Poema XXIX

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SER POETA

SER poeta no es un título,
es una pasión incontrolada
que se extiende más allá
de las fronteras de los cuerpos.
Un ansia de vida evocadora,
un pálpito, un enigma,
la busca eterna de la luz
en un mundo de sombras.

Del libro inédito Rituales de identidad
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domingo 14 de junio de 2009

Poema XXVIII

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INCERTIDUMBRE

Me contemplo en los ojos del espejo,
naufrago entre los párpados
con peces que vuelan sobre el caos
y muero en mitad de la tormenta.
Desgarro la cortina del tiempo
y el cierzo azota mi mañana
con descomunales brazos
en lóbrego y poderoso llanto.
Recorro calles imposibles
por el lento camino de las náyades,
vocean los perros mi nombre
y la noche se vuelve negra.
Hay sombras en todos los rincones,
escombros que revientan pasos
y manos que oprimen vísceras
en el lento tránsito de la llama.
Hoy he dormido despierto
en un lecho de incertidumbre,
cubierto con sábanas de amianto
y un dolor de hielo en las entrañas.

Leido en la "Noche embrujada"
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jueves 11 de junio de 2009

Poema XXVII

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CAOS

No podemos vivir en dos orillas,

expulsar demonios por la boca

sin sentir el calor del sudario

en la frente de los débiles.

Derramar cascadas de luz

sobre crines de asfalto

y levantar estatuas de papel

en las oficinas del pánico.

Ya duermen los abedules

bajo un hechizo de hembras,

no hay paz para los gusanos

en la piel de las mazmorras.

Marchitas están las madreselvas

tras los corceles del tiempo,

callan despacio las gaviotas

en un caos infinito de ausencia.

Y mientras me envuelve la noche

callada, sueño con serpientes,

ángeles guerreros con tez de acero

enviados por mensajeros de muerte.

Altas torres cayeron del cielo

como torrenciales torrentes

que desataran la sed de los justos

tras una espesa cortina de nada.


Leído en la "Noche embrujada" del 6 de junio
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