lunes, 18 de octubre de 2010

Poema XLVIII

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VUELO DE MARIPOSA

Ese lunar me está volviendo loco,
bajo la blusa se insinúa como un pececillo
revoltoso que se asoma con descaro
al misterioso mar de su escote.
Cómo me gustaría posar mi dedo
sobre su tersa piel por un instante,
o tenerlo goloso entre mis dientes
aunque fuera tan sólo un segundo.
Pero de pronto un golpe de tos
acude por sorpresa a su garganta,
se agitan dulces senos encendidos
y vuela libre cual mariposa
la hasta ahora razón de mi deseo.
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