domingo, 20 de julio de 2008

Juan José Millás


ECODIARIO, 7 de julio de 2008

Millás cuenta su "tránsito" de escritor experimentalista a novelas policíacas


San Lorenzo de El Escorial (Madrid) (EFE).- Juan José Millás relató hoy a los asistentes a un curso sobre Literatura en el siglo XXI su obligado "tránsito" de escritor experimentalista a autor de novelas policíacas, según las necesidades del momento, y elogió la escritura por encargo al considerar que siempre supone "una prueba de fuego".

Millás, quien inauguró hoy "De promesas a consagrados. Literatura en el siglo XXI", dentro de los cursos de verano organizados por la Universidad Complutense en El Escorial, afirmó que aunque se siente más cercano al registro de la narración, se dio cuenta de que toda buena novela tiene que ser reflexiva.

Contó cómo en sus inicios en la profesión quien no se encontraba dentro del registro del experimentalismo "estaba perdido", una corriente -dijo- directamente relacionada con la necesidad de que aquello que escribías "no se podía entender", lo que le obligó a poner títulos que no se entendiesen como "Cerbero son las sombras" (1975) y "Visión del ahogado" (1977).

Millás, quien subrayó que nunca podría haber sido escritor si antes no hubiera sido lector, relató cómo le influyeron en su infancia las lecturas de los artículos de la Enciclopedia Espasa, así como otro artículo de una revista americana sobre un niño adoptado, "que leí con fiebre", como todos aquellos que le apasionaban, y con el que se identificó completamente "al haber tenido siempre la sensación de que era adoptado".

Esa historia -dijo- "me marcó absolutamente en mi condición primero de lector bastardo y más tarde de escritor bastardo", y puso de manifiesto su entendimiento de la lectura y la escritura como una forma de rebelarse en una época en la que leer "no estaba bien visto".

Para Juan José Millas, leer en las actuales condiciones, "en las que hasta el ministro del Interior está de acuerdo con las virtudes de la lectura me parece terrible", y aseguró que en un mundo en el que todos están de acuerdo con las ventajas de leer "yo me hubiera dedicado al videojuego".

El escritor se congratuló de que, una tarde verano, el fenómeno del experimentalismo muriese y de que, en esa época, un editor le pidiese, por encargo, una novela policíaca, lo que le convirtió de la noche a la mañana "en un experto" del género, y subrayó que la novela que trajo "un nuevo Millás" fue "Papel mojado" (1983), que se convirtió en todo un éxito.

Fue esa obra la que le llevó a "El desorden de tu nombre" (1986), con la que el autor, ganador del Premio Planeta en 2007 con "El mundo", consideró que cambió su destino.

Para Millás, escribir es "una actividad de alto riesgo", porque -dijo- si supiéramos cuándo una novela va a ser un éxito "todos los banqueros serían escritores o editores", aunque se mostró convencido de que los autores de best-seller como Ken Follet "no podrían escribir otra cosa; escriben así porque les sale de dentro".

Ana Gavín, editora y directora del curso, señaló a Efe que el curso ha tenido muy buena acogida "especialmente entre la gente joven", y explicó que el objetivo del mismo es dar a conocer las cosas que se están haciendo en el panorama literario español, por lo que han apostado tanto por escritores ya consagrados como por autores que están en sus inicios.

Así, entre los ponentes del curso se encuentran Marta Rivera, José Angel Mañas, Isaac Rosa, Andrés Barba o Javier Montes, mientras que el encargado de cerrarlo es Jorge Herralde, director de Anagrama.


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