martes, 12 de abril de 2011

Poesía de viajes

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Festival poético de Viladecans 9-4-2011

Mesa redonda sobre poesía de viajes.


EL VIAJE COMO MOTIVO DE INSPIRACIÓN

La experiencia de viajar no se limita al viaje en sí: comienza con la elección de destino, los preparativos, el trayecto y se concreta en la recreación de la experiencia.
Cada uno de estos pasos puede ser motivo de inspiración para el poeta. Solo la idea de viajar, ya despierta en nosotros el vuelo de la imaginación, la idea de abandonar la rutina diaria y volar en libertad a otros mundos, conocer nuevas gentes y paisajes. Comienza así un periplo onírico que se inicia en el recuerdo de otras vivencias que ya despertaron nuestro interés y dejamos plasmadas en el papel, bien en forma de poemas, dibujos, relatos o fotografías.
Pero ¿por qué es precisamente el viaje un motivo casi inequívoco de inspiración? Pues yo creo, y esta es ya una apreciación personal, porque nos sirve de relajo, nos devuelve la libertad, alejándonos por unos días de nuestros quehaceres cotidianos, dejamos vagar la mente por sus rincones más ocultos e incluso podemos poner en orden las ideas. En definitiva el viaje es la excusa perfecta para encontrarnos con nosotros mismos, con nuestros deseos más íntimos y profundos. Así, cada uno de los espacios que conforman el viaje, puede ser motivo de inspiración y de creación. Desde la preparación del mismo, hasta la recreación de lo vivido, encontramos un sinfín de momentos para dejar plasmadas nuestras vivencias, sentimientos y deseos con una paz que no encontramos en el ajetreado mundo que vivimos, por eso no nos debe extrañar que muchos libros de poesía sean libros de viajes, tal vez la mejor ocasión para escribir poesía que podemos encontrar y que deberíamos explotarla como fuente de inspiración.
Personalmente no tengo escrito ningún libro de viajes, aunque casi siempre a la vuelta de alguno, he regresado con un borrador en la maleta. Recuerdo, por ejemplo que en un viaje de Zaragoza a Madrid que escribí en el tren una serie de haikus que comienzan con una ciudad rodeada por la niebla, un recorrido por los diferentes paisajes que se divisaban desde la ventanilla, hasta llegar a la capital con un sol resplandeciente. Y para terminar voy a leer un pequeño poema que escribí en unas vacaciones en la playa:

LA LLAMADA DEL MAR

EL mar nos llama
desde desiertos abisales
con su inconfundible canto
milenario y lejano.
Clamó desde antiguo
con gritos inaudibles
a remotos ancestros.
Ahora escucho su voz
que nos mece amorosa
en una nana inacabada
al compás de las olas.

Ricardo Fernández Moyano

En la foto: Mercedes Salvador, Ricardo Fernández Moyano, Lola Buendía, Ricardo Fernández Esteban y José Luis García Herrera.

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