martes, 8 de febrero de 2011

Poema LVI

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SIEMPRE AMANECE TARDE

Siempre amanece tarde.

En el corazón anida la tristeza,
un maremagnun de dudas
no te deja crecer
y te convierte en prisma desenfocado.
La luna se ha parado en la noche
y un cielo sin estrellas
detenido por las sombras
se afana en ocultar la evidencia.
No consigue abrirse a la llama
entre tanta espesa tiniebla,
en este eclipse imperfecto
de rosas que nacen marchitas.
La vida avanza sin remedio
y la claridad consigue aparecer
en una marea lentísima
de luces que descubren calles.
El tiempo ha pasado por tu cuerpo,
ya no eres aquel joven de ayer,
aunque amanece, ya es tarde
para el caminante y su destino.

Siempre amanece tarde.
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5 comentarios:

Lydia Raquel Pistagnesi dijo...

Amigo, una realidad expresada de manera inteligente y clara
Un cariño desde Argentina y te dejo un pensamiento sobre el amanecer del primer mosaico de mi libro "En el nombre del Ángel"

Eleva su plegaria la hojarasca.
Un ruiseñor anuncia
que esde el vientre de la ausencia
llegan los recuerdos
para acariciar mi soledad..........

Lydia Raquel Pistagnesi

OZNA-OZNA dijo...

bellisimo poema nos regalas con el cual nos deleitas, un besin de esta asturiana.

MiLaGroS dijo...

Que genial Ricardo . Además hemos coincidido en el mismo tema. Acabo de escribir un poema que he colgado sin leer el tuyo y viene a decir lo mismo. Es fantástico. Un abrazo

Felicidad Batista dijo...

Ricardo, el poema llega, atraviesa la piel y se incrusta en ese dolor punzante del paso inexorable del tiempo, de las noches que se queman, de los días que se funden, de ese amanecer que camina ya hacia el final de la tarde.
Un saludo desde Canarias (Tenerife)

MarianGardi dijo...

Siempre el amanecer nos da tiempo para aprender, aunque amanezca tarde
Realmente hermoso.
Te abrazo Ricardo