sábado, 10 de octubre de 2015

Presentación de Zarzal por Fernando Sabido en la Librería Enclave de libros de Madrid



La Editorial Amargord publica el enésimo poemario de Ricardo Fernández Moyano,  Zarzal, y que Ricardo me concede el honor de presentar esta tarde en Madrid, acompañados del editor José María de la Quintana y  de grandes poetas y amigos comunes que a continuación leerán algunos poemas del libro, nos acompañan Ángel Guinda, Agustín Porras, Carlos D'Ors y José Cereijo.

Ricardo Fernández Moyano

Ha publicado hasta la fecha los libros de poesía:

- Tras la Huella del Tiempo, Editora Municipal de la Diputación de Albacete, Albacete 1996.
-Transparencias, Devenir Madrid 2002.
- Paseo por el Parque, junto a otros autores. Libro de haikus inspirado en el Parque Grande de Zaragoza en las cuatro estaciones del año, El Taller del Poeta Pontevedra 2006.
-La Voz en la Memoria, Bubok Madrid 2009.
-Poetas suicidas: sensibilidad o supervivencia, Olifante (colección Papeles de Trasmoz). Tarazona (Zaragoza) 2009. Trabajo de investigación finalizado en la última semana del mes de julio de 2007 en La Casa del Poeta de Trasmoz.
- Rituales de identidad, Huerga y Fierro, Madrid 2011.
- Zarzal, Amargord ediciones, Madrid 2015.

Y además, por si no fuera suficiente, Ricardo es Pintor y con más mérito, Pintor autodidacta...
De hecho, el diseño de la portada corresponde a uno de sus cuadros.
 
A continuación, diré una palabras sobre los sentimientos y las sensaciones que me han llenado al leer y releer el libro de Ricardo, pero lo importante siempre es escuchar los poemas, ya nos sean leídos por el autor mismo o por los poetas presentes.

Últimamente, he asistido a presentaciones de libros, en las que el presentador se erige en absoluto protagonista…

Del diccionario: Zarzal: Sitio poblado de zarzas.
Y escribe el poeta: Tras la ondulada senda / atravesamos cactus, / zarzales, / arcos de espinas, / hasta penetrar en el fruto.

Y yo añado…

Cayó en el zarzal,  lastimó su cuerpo y brotó la sangre, 

Sobre un hecho absolutamente fortuito, las circunstancias de nacimiento y entorno, basa su poemario Ricardo, en los 71 poemas, heridas, cicatrices, y un profundo dolor, nos muestran el devenir de su existencia hasta hoy.

Me detendré brevemente en algunos pasajes del libro que me han impactado.

Empieza escribiendo…..

AUTOBIOGRAFÍA. NACÍ en un pedestal perfecto / donde todo era falso.[...] Me arrastraron al vacío / donde los adoquines son cadáveres.

Ricardo, por esa misma razón, emprendió su peregrinaje por la poesía y encontró un camino, una razón de vida, contarnos la adversa realidad de los que fueron sus primeros años y las circunstancias que lo han marcado para siempre, realidad en que las creencias son reemplazadas en consonancia con los acontecimientos.


PASOS PERDIDOS / Escucho la campana de la iglesia, / me devuelve la infancia su tañido /o / AUSENCIA, UNA muralla nos separa, / no es adobe, ni cal, ni arena, / sino seda silente. / ¡Cómo duele esta ausencia!

En una película fundamental del cine español: El espíritu de la colmena de Víctor Erice se exploran con profundidad los traumas del franquismo, captando con una palpitación inusual el sentimiento de pérdida y fracaso de los adultos en los primeros años de la posguerra. Si analizamos estos poemas de Ricardo, reflejan como en Ana, la pequeña y sin embargo madura mujer de la película, el silenciamiento, la derrota vital, y la condena de los personajes adultos.  El vacío se erige o derroca por la conciencia individual, semejando piezas en el tablero de un ajedrez frenético.

QUEDARÉ agradecido al mar. / Su femenino abrazo / coquetea con labios.

VIDRIOS ROTOS: NO necesito más besos de Judas.

Me recuerda este verso de Ricardo un pasaje del apócrifo Evangelio de Judas en el que se da una versión gnóstica de la historia, según la cual fue Jesús quien pidió a Judas que le traicionara: «Tú los superarás a todos ellos. Porque tú sacrificarás el hombre que me cubre [...]. La estrella que indica el camino es tu estrella».


La REALIDAD destruye lo soñado con gozo.
Y aboca al pesimismo militante

Henry Miller dijo, que  para ser un buen escritor primero tienes que destruir todo lo que te rodea, yo añado que, una vez destruida la realidad, el poeta se interna en sus sueños y nos los muestra entrelíneas.

[Si solo leyerais de paso los títulos de los poemas del libro, ya sabéis en qué círculo se mueve y se expresa el poeta…]


SILENCIO Siempre hay razones para el desasosiego.
DOLOR El dolor en el pan / cede poder a la ceniza.

El pan siempre fue ganado con gran dolor, pero cabe preguntarse, ¿quién puede separarse sin pena de su soledad y su dolor?

UTOPÍA La emoción logra días sin tregua.

El poeta finaliza su libro con el poema, MONÓLOGO DEL LAGARTO
En las líneas ocultas de mis brazos, / guardo un prisma quebrado / que mueve mis dilemas / y me impide crecer. / Una luna menguante / fija por telarañas, / no me deja encontrar a los intrusos.
Ricardo se disfraza de lagarto y dicta su sentencia final emboscado en sus propios versos, palabras que yo intento descifrar y que me dictan que el poeta continúa su ciclo vital, la búsqueda no ha terminado y esperamos que nos lo trasmita en sus próximos libros.

Muchas gracias Ricardo, y a todos gracias por vuestra presencia. 

Fernando Sabido