viernes, 13 de mayo de 2022

EL BESO QUE TE ADIVINA

Ricardo Fernández Moyano












EL BESO QUE TE ADIVINA. LA LUZ QUE TE DESVELA. EL AMOR QUE TE NOMBRA

Ecocentro, Madrid 9-1-2010

El tema que hoy se nos propone resulta difícil de abordar y un tanto pintoresco. ¿Cuál es el beso que te adivina? ¿El beso pasional, tan ardiente como fugaz y efímero? ¿El beso que te saluda, que la mayoría de las veces se da al aire, por cortesía? ¿El beso de amor, que como dice esa canción nuestra tan castiza, no se lo das a cualquiera?

Si fuera un neófito en estos encuentros y apenas conociera a Carlos, me resultaría muy complicado hilar con acierto unas palabras que sirvieran de apoyo a los poemas que luego leeré, sobre el lema que nos reúne. Pero es que no es el beso lo importante aunque sea lo primero que llama nuestra atención, lo realmente importante es que te adivina, que te siente, que te piensa, y si sigo leyendo el título más amplio que nos ha sido dado: La luz que te desvela, el amor que te nombra, se abre diáfano ante mí todo un campo de posibilidades, pues esta no es ya una cuestión aislada fruto del espíritu libre de un soñador, sino que se entronca dentro de un proyecto vital que nos anima a acudir siempre que él nos convoca, así nieve como el año pasado por estas fechas o nos castigue, como en julio, un calor asfixiante, y éste no es ni más ni menos que la caricia emprendedora, el universo del amor amante, o sea, la afectividad como leif motiv de nuestras vidas, poner amor en todo lo que hacemos, que él sea el trampolín que nos impulsa a lanzarnos a la vida con ilusión y esperanza y cuando el amor es correspondido, es cuando encontramos ese beso que te adivina, que te desvela, que te nombra y no me refiero, claro está, solamente al amor en pareja, sino a toda clase de amor, podemos encontrar amor en el amigo, en la mirada cómplice de un compañero de trabajo o en tantas y tantas personas con las que nos codeamos a diario. Aprender a vivir así es todo un reto pero también una bendición y termino con unos versos (un poco arreglados) del poema Hagamos un trato del recientemente fallecido Mario Benedetti:

…y cuando digo esto

………………………..

no es para que acudas

presurosa en mi auxilio

sino para que sepas

a ciencia cierta

que tú siempre puedes

contar conmigo.



LA CARICIA EMPRENDEDORA



(Recuerdo del encuentro en Ecocentro, 4 de julio de 2009)

La mano creadora, la que transforma aridez en humedad, recelos en ríos de confianza, la acritud en distendido contraste de parececeres. Sí, embajadora de caricias emprendedoras; impulso que no se entretiene en mecer aterradoras cunas.

Ser ángel activo, mostrarse y demostrarse como espacio abierto. Ser canal por la ciudad de tus ojos para que los deseos naveguen por Brujas, Amsterdam, Venecia, Treviso, tal vez por Estrasburgo. Fluir y dejarnos recorrer por la huella del cariño. Somos memoria, indicio, punta de lanza en el mapa de los sentidos. Nacemos para llenar soledades, ¡cómo puedes asustarte de la sensación que has venido a apaciguar? Más allá de las fornteras, la naturaleza compañera, la palabra alada.

Ya soy como tú, paisaje, geografía amiga en el maravilloso respirar del Universo. Ya soy eterno peregrino gracias a los labios que me nombran. Si sobreviene el apagón me nace correr por los pasillos del ensueño y encender todas las luces en mi casa/bosque de naturaleza animada. Siempre es posible hallar latido en el caos, ventanas para la visión luminosa.

Cuando te sientas desamparado, en la cuneta, abocado a todos los márgenes, lejos de agendas y pensamientos, fuera del compás del deseo... descubre su ser iniciático y fundacional. Eres vida y puedes comunicarla, regarla con la voluntad de tu caricia emprendedora. sin miedo, con tacto, suavemente, deslizándote por las geografías del deseo generando climas de bienestar.

Nadie va a acudir al rescate de nuestra apatía. La plácida pasividad nos secuestra con la coartada de la palabra "crisis". Tomar impulso, indagar, recibir el silbido reparador del viento y acariciar la vida acariciando los guiños afectivos que el azar/destino nos regala a cada paso. Y saber dibujar senderos de amor con nuestros dedos. Golosamente, para que mane la humedad del encubrimiento. Sólo así nos alimentaremos con agua de la fuente afectiva y dejaremos de coleccionar fugas, direcciones borradas e ilusiones rotas. Sólo así olvidaremos la canción del olvido. Porque lo nuestro empieza siempre...

Carlos Villarrubia


LA CARICIA EMPRENDEDORA

POEMA/CANCIÓN

AUTOR: Carlos Villarrubia 2009 -letra y música-

EN TONO POP

(La caricia emprendedora)

En tono pop rescato
con la fuerza del orígen
la caricia emprendedora
el amor a lo que evoco.
La noche no devora
ni un segundo de mi aliento
reparados los destrozos
ahora vuelo bien contento
y a vivir.
Disparos que me silban
nunca aciertan con el loco
en la corte del naufragio
no hay más lodo para el lodo.

Nunca pierdo un minuto en discutir.

Con fe o sin fe
es tejer-destejer
sentirme bien
¿A quién vencer?
amar por amar
sin medir ni juzgar
con mi ensueño a bailar.
Paciente o no
me daré sin guardar
intenso amor
por regalar
amar por amar
sin medir ni juzgar...

Veneno impertinente
no hay café que te camufle
las sirenas del destierro
ya no aceptan mi consuelo.
El sol de medianoche
ilumina el desaliento
en mi arcón no sobra el trigo
pero me abro al mar abierto.

La derrota no me rondará en su harén.

Con fe o sin fe
tejer-destejer...
...no me asusta avanzar
ni tampoco vencer.


Una calle para CARMEN SERNA



CARMEN SERNA MONTALVO
(La Puebla de Hijar 1924)


LA VIDA

La vida es un aire turbulento,
un enigma profundo sin resolución,
encuentro de voces no siempre sincopadas,
lucha perpetua, sin tregua,
puente que desemboca
en la muerte inexorablemente.
¿Por qué la amamos tanto?
¿Nos asusta el enigma de lo desconocido?.

Carmen Serna


Carmen Serna


Carmen Serna tendrá muy pronto una calle en Zaragoza, en su mismo barrio de La Jota. La actual calle Sierra de Alcubierre, pasará a llamarse calle de Carmen Serna Montalvo (Poetisa).

Cuando le pregunto a Carmen Serna qué le parece la noticia, ella me responde con su sonrisa risueña que se alegra mucho, pues es en vida cuando se agradecen las cosas, no cuando uno ya está en el otro mundo, además le encanta que sea en su barrio porque es allí­ donde le conoce la gente, y también está cerca de ella la Asociación de vecinos de la Jota, que siempre la ha apoyado en proyectos culturales.

Me cuenta que desde el año 2001 está aprobada la propuesta de concederle un vial con su nombre, propuesta enviada en su dí­a, por parte de la Asociación Aragonesa de Amigos del libro al Ayuntamiento de Zaragoza.

Carmen Serna tiene una larga y constante trayectoria literaria; la poesí­a es el género en el que ella ha destacado, reconociéndoselo con premios tan importantes como La Sabina de Oro en el año 2000, premio que se concede a la trayectoria de una vida por el Club de Opinión La Sabina.

Carmen Serna lleva más de tres décadas dedicándose de lleno a la poesí­a, recitales por Zaragoza y provincia, su bibliografí­a supera la decena de libros publicados.

A sus 84 años, si su salud se lo permite, presentará pronto en el Ámbito Cultural de El Corte Ingles, dos libros Desvelada 2ª edición, y su último libro Palabras Viajeras colección: La hoja Murmurante, editado por la Secretarí­a de Educación del Gobierno del Estado de México.

En la actualidad es colaboradora docente del Departamento de Psiquiatrí­a de la Universidad Autónoma de Madrid en colaboración de ésta Universidad con la de Phom Penh (Camboia) y la de Carabobo en Venezuela.


Amparo Sanz Abenia

EL UNIVERSO DEL AMOR AMANTE

EL UNIVERSO DEL AMOR AMANTE

(Al calor de la compañía creativa en Ecocentro, 10 de enero de 2009)

Salir de la pasividad y habitar en los hoteles del alma, navegar con la palabra alada para que no pare la acción emocional, ramificarse y no tomar el afecto como excepción. Adiós a la cárcel de cristal, a la divina telaraña. Abrir ventanales para respirar perfume libertad y pasear por la alameda de los árboles nuevos, bendición de calles mojadas y ya todo es paisaje por la ciudad de tus ojos, transito del dolor al placer. Principio de alegría que convierte al gozo en un bajo continuo que nos acompaña sin estridencias, ser Universo, contemplarnos desde el espacio abierto en la sierra telúrica con el cielo tachonado de estrellas. Abismales pero sin abismos, despoblarnos porque en la conexión natural nos multiplicamos, el desgaste embellece, dulcifica, convierte la caricia en tacto emprendedor. Ya no hay zarpa opresora porque el muro cae ante el empuje de las danzas húmedas. El tacto del pensamiento/llave frente al desasosiego del pensamiento/frontera para iluminar zonas de sombra, seres líquidos con el amparo de la casa-cuerpo. Sí, hay placer por la autoliquidación pero para “liquidarnos” y en la corriente submarina y transparente espantar el agobio sin salidas de emergencia. Con la ligereza del agua en el manto de la posidonia oceánica y así rescatar la flor de la generosidad. Pensamiento-luz, visión luminosa, arteria triunfante en la loca manivela del azar. Trajes con el viento y alguien de repente se ocupa de ti. El universo del amor amante, siente porque presiente, ventanas siempre ventanas como las de Brel en París a orillas del Sena saliendo de las escaleras de caracol con un tango de Astor Pizzola.

“Dame un poco de palabra amable
dame un beso de sonrisa noble
dame un poco de ilusión de la menta
te la cambio por carbón de azúcar…”

(“En el aire”)

Y ver el tiempo volar. El universo del amor amante no tiene límites; pregunta pero no inquiere; sugiere, acompaña como la buena sombra pero ni acecha ni persigue.


Ser activo amar amando en un presente continuo; ofreciéndote sin sumisión con la entrega generadora. Ser nueva fuente de energía afectiva. Quién dijo pasividad si sigues en la ruta aunque vislumbres…

“Una sola y fugaz carretera
en las autopistas de mi corazón
la serpiente de un día cualquiera
y un soplo de enero en esta noche fría
una vieja y lejana maleta
en el cuarto escondido de la desesperación
después de tanta entrega
cuando ya nada queda
de todo lo intenso
qué feliz fui mar adentro”.

(“Adiós dolor, adiós rencor”)

Y ser amor manando amor y que no pare la acción emocional, que siga el vuelo del alma emigrante siempre en el sendero de la vida para ser vivida.


“Te doy el tiempo que necesites
yo te espero en el camino
allí donde el amor no se resiste
al fugarse del olvido,
allí donde la vida no dimite
donde el sol te besa limpio sin quemar
y bajando la escalera del orgullo
lo que tienes bien sincera me lo das.
Amor que no pretende deslumbrar
tan humilde y generoso quién lo niega
dime quién no se muda a ese lugar
donde las palabras nacen como estrellas.
Amor que ya se rinde a la canción
Que no entiende de estrategias ni de tretas
Es la espuma desbordada en explosión
Es amor manando amor”.

("Amor manando amor")

Desplegar el mapa más allá del miedo. Los tesoros no se poseen, dejar de ser quimeras en el arcón cuando se comparten.

Carlos Villarrubia 2009


Texto en agradecimiento a todas las energías brillantes y creativas que emitieron señales intensas de vida en el frío enero de Madrid de nieves benefactoras en Ecocentro, 10 de enero de 2009.




La poesía solar y lunar de Rosendo Tello




Entre las actividades a realizar por la Asociación Literaria Rey Fernando de Aragón están el celebrar una serie de homenajes a poetas aragoneses vivos, comenzamos con Carmen Serna y Ángel Guinda y el próximo será el dedicado a Rosendo Tello que bajo el título “La poesía solar y lunar de Rosendo Tello. Un recorrido por su vida y su obra” pensamos llevar a cabo el 26 de septiembre en el Centro Cultural Río Ebro, edificio Fernández Ordóñez a la 19 horas.


Contaremos además de los miembros de la Asociación: Amparo Sanz, Rosa Carrillo, Chema Sanz, David Ubico y Ricardo Fernández con la colaboración de Asunción Mínguez, Carmen Aliaga y Luis Trébol.


El porqué del título nos lo descubrió el propio autor. Su poesía es solar, es decir luminosa, transparente, esperanzada, de una claridad que deslumbra pero también, es lunar, nocturna, pesimista, desgarradora. Podemos decir que la poesía de Rosendo Tello camina entre la luz de la mañana y las sombras más oscuras, entre el fuego más ardiente y la más terrible de las dudas. En definitiva una poesía llena de vida que nos llega muy adentro y nos hace reconocernos en sus versos como seres humanos que sufrimos y gozamos en una cascada de sentimientos que nos lleva a reconciliarnos con el mundo.


Rosendo Tello Aína nace en 1931 en Letux (Zaragoza), en el seno de una familia campesina. licenciado en Historia, se doctoró en Filología Hispánica con una tesis sobre la poesía de Juan Gil-Albert.


Con Miguel y José Antonio Labordeta frecuenta la tertulia del café Niké y traba amistad con los escritores y artistas más destacados de la época. En 1959 publica su primer libro "Ese muro secreto, ese silencio" en la colección Orejudín, dirigida por J. A. Labordeta. Obtiene los premios de poesía más destacados de la época, «San Jorge» y «Luzán», amén de otros premios nacionales. Dirigió con Ana María Navales la revista de poesía Albaida.


Aunque no se considera parte de ningún movimiento literario se le podría encasillar con los poetas del 50 que por generación le corresponde.


Como ha publicado casi toda su obra en Aragón, le ha limitado para su difusión y conocimiento fuera de él.


Fue, junto a sus colegas Ildefonso Manuel Gil, Ángel Guinda y Manuel Vilas, autor del Himno oficial de Aragón con música de Antón García Abril. Es, además, miembro, cofundador y vicepresidente de la Asociación Aragonesa de Escritores.


Ha publicado los libros de poemas Fábula del tiempo (1969), Libro de las fundaciones (1973) Paréntesis de la llama (1975), Baladas a dos cuerdas (1979), Meditaciones de medianoche (1982) y Las estancias del sol (1990), Confesiones en vísperas de domingo (1996), Más allá de la fábula (1998), Augurios y leyendas de un tiempo que se va (2000), Consagración al alba (2004). Su obra poética reunida se encuentra bajo el título general de El vigilante y su fábula publicada por Prames en 2005.


Ese mismo año le fue concedido el Premio de las Letras Aragonesas.


Son de destacar sus recitales de poesía, con frecuencia acompañándose al piano, con entonación modélica y admirable ejecución musical.

UN VERANO CARGADO DE POESÍA


La primera semana de julio tuve el privilegio de asistir en Barbastro (Huesca) a un curso de verano de la UNED sobre La poesía española de posguerra con la participación de eminentes poetas como Jesús Munárriz, Jorge Riechmann, Alfredo Saldaña o Antonio Méndez y entre los compañeros, Pilar Peris, reciente premio Isabel de Portugal.


Se partió de dos libros: Hijos de la ira de Dámaso Alonso y Sombras del Paraíso de Vicente Aleixandre; ambos significaron una revolución ya que su aparición supuso una ruptura con el pasado y abrieron nuevos horizontes en el universo de la poesía española, el más importante de ellos la llamada poesía social de la que fueron precedentes Carlos Edmundo de Ory y Miguel Labordeta. De esta corriente estudiamos la poesía de Caballero Bonald y Claudio Rodríguez. Caso aparte fue José Ángel Valente analizado en profundidad por Alfredo Saldaña. Se pasó de puntillas sobre Los Novísimos, aunque Jesús Munárriz dio una interesante charla sobre la situación sociopolítica y literaria en la España de los 60. A continuación se realizó un análisis exhaustivo de la llamada poesía de la experiencia o de las nuevas sentimentalidades para finalizar con las exposiciones del poeta Antonio Méndez y el crítico Virgilio Tortosa que cada uno por su lado llegaron a la misma conclusión: esta última corriente ha sido ya superada tanto en su vertiente levantina (Carlos Marzal, Vicente Gallego y Pablo García Casado) como en la andaluza (Luís García Montero) dando paso a una nueva andadura, la llamada poesía del compromiso o poesía de la conciencia que busca no tanto emocionar sino conmocionar.


Supone una vuelta a la poesía social, pero no ya sólo como denuncia sino buscando una actitud que lleve a la acción ante los retos sociopolíticos del mundo actual: inmigración, terrorismo internacional, cambio climático, guerras, violencia doméstica etc. Por vez primera, aparece de manera constante en la poesía española una referencia explícita a la Guerra Civil Española. Son jóvenes poetas, cuyos progenitores no vivieron la contienda, que se preguntan por las causas de tan sangrienta lucha fratricida y tratan de ahondar en sus consecuencias. Se trata de una poesía que busca soluciones al conflicto desde el compromiso social y la toma de conciencia ante estas situaciones insostenibles. Todo ello se vería reflejado en la Antología Once poetas críticos en la poesía española reciente recopilación de Enrique Falcón. En definitiva, un curso bien planteado, denso e intensivo que sin duda dejó una profunda huella en los asistentes.


Otra experiencia, esta ya más personal, ha sido la que viví la última semana del mismo mes en La Casa del Poeta de Trasmoz (Zaragoza) donde realicé un trabajo sobre los poetas suicidas bajo el título Poetas suicidas: Sensibilidad o Supervivencia. Asimismo participé en los actos preliminares al VII Festival de Poesía del Moncayo, dedicado este año a Antonio Machado como fueron un bookcrossing con la suelta de 2.000 ejemplares de la editorial de poesía Olifante, un recital de poemas de Antonio Machado y la escenificación de La Tierra de Alvargonzález en romance de ciego entre otros. Residir en La Casa del Poeta ha sido una experiencia ilusionante, rodeado de libros y silencio a los pies del Moncayo y junto al castillo, testigo de innumerables leyendas como la de la Tía Casca que Bécquer recogiera en su Carta VI de Cartas desde mi celda escrito en el cercano Monasterio de Veruela y luego conocer de la mano de Trinidad Ruiz Marcellán, editora de Olifante, a Luigi Maráez, artista polifacético: pintor, poeta, cantante y escultor, autor del diseño del monumento a Bécquer que se va a levantar junto al castillo; a su mujer, la artista turca Âlime Hüme, extraordinaria cantante con la que también forma pareja artística. Asimismo tuve el placer de conocer a dos grandes escritores aragoneses Miguel Ángel Longás y Miguel Mena, y reencontrarme con mi querido Ángel Guinda en el último acto de estas jornadas previas al Festival de Poesía, donde pudimos escuchar un fragmento de La Divina Comedia, primero en italiano y luego en castellano, poemas del propio Ángel y las deliciosas canciones de Luigi y Âlime, preludio del Festival que se desarrolló los días 31 de agosto y 1 de septiembre en distintos pueblos de la zona del Moncayo que como cada año tuvo un gran éxito.


Por último, el 17 de septiembre se presentó en Madrid el libro de haikus Paseo por el Parque del que soy co-autor junto a Félix Alcántara, Montse Grao y Lola Romero. El acto contó con una excelente presentación a cargo de Pepe Cereijo y la asistencia de poetas y escritores como Ana Rossetti, Ángel Guinda, Ángel Petisme, José Luís de la Vega o Ramón Alcaraz, entre otros. Se realizó en “El bandido doblemente armado”, café-librería propiedad de Soledad Puértolas y su hijo Diego Pita, de obligada parada en el recorrido cultural de la capital, donde se suelen realizar tanto presentaciones de libros como otros actos culturales. El libro despertó un gran interés por parte de los asistentes cuya presentación finalizó la con la proyección de un powerpoint con fotos y haikus del libro.


AMORES NÓMADAS Y DESEOS PEREGRINOS



Todos tenemos la necesidad de querer y ser queridos, pero no todos estamos dispuestos a luchar por una relación estable que seguramente nos traerá más quebraderos de cabeza de lo que pensábamos. Cuando éramos más jóvenes tal vez teníamos idealizado el amor y creíamos que amar y ser amado sería lo mejor que nos podría suceder y la solución a todos nuestros problemas, posiblemente influidos por una idea preconcebida del amor romántico. Sin embargo, luego la vida se ha empeñado en demostrarnos que una relación trae junto a los momentos felices otros que no lo son tanto, a más de conflictos añadidos a los que ya teníamos, sólo se trata de la gratificante aventura de vivir la realidad.


Llegados a este punto descubrimos que amar no es una solución a los problemas. Al principio de una relación todo es muy bonito, nos sentimos como en una nube y la vida nos parece maravillosa. Pero conforme avanza el tiempo comienzan las primeras dificultades: diversidad de criterios, puntos de vista diferentes, etc. que nos llevan a un punto crítico. Bien luchamos por nuestra relación para tratar de superar estos escollos o mandamos todo a tomar viento en un ansia por recuperar nuestra libertad perdida.


Pero la soledad no es buena consejera y vamos de nuevo en busca del amor con la esperanza de que esta vez sea el definitivo. Y así sucede que una y otra vez tropezamos con la misma piedra, pensamos que una relación estable no está echa para nosotros y vamos de un amor a otro sin buscar nada más que pasarlo bien, divertirnos y sentirnos acompañados, convirtiendo nuestra relación en un “vive el momento” constante, buscando sólo lo que queremos hoy y no lo que necesitamos a largo plazo, así nuestra vida se convierte en un cúmulo de amores nómadas que no nos hacen sufrir, pero que tan poco nos hacen crecer como personas.


Es cierto que cuando una relación nos hace sufrir más de la cuenta, lo mejor es dejarla pero luchar por aquello que queremos es un signo de madurez y estabilidad emocional, nos ayuda a crecer, a ser más personas, a ver la vida con otros ojos.


En la literatura española tenemos un claro ejemplo de amores nómadas en la figura de Don Juan. Don Juan Tenorio y Don Luis Mejía convierten el amor en un juego de rivalidad, a ver cuál es capaz de conquistar más mujeres. “Pero siempre serán las mujeres de Don Juan y Don Luis de las mujeres”. Los amores nómadas, pasajeros, de ida y vuelta no suelen dejar huella, no hay tiempo suficiente para desarrollar algo de vital importancia “amistad auténtica”, una mezcla de respeto, interés mutuo, afecto y por supuesto amor. Debe existir antes un pacto entre los enamorados que deje las cosas muy claras en ese sentido: “Éste es sólo un amor de paso, yo no quiero comprometerme” si no se hace así, se entra ya en un terreno resbaladizo: el de los sentimientos, y así mientras yo sólo busco una relación pasajera, la otra persona puede estar buscando una relación más duradera y comprometida y cuando yo considere terminada la relación puedo hacerle mucho daño.


Tal vez un hombre o una mujer necesitaría “una persona y media” para ver colmados totalmente sus sentimientos afectivos, y como eso no es posible, aunque estemos plenamente enamorados nos podemos sentir atraídos por otra u otras personas sin que esto signifique que nuestra relación esté en crisis. Es muy importante saber canalizar los sentimientos y decidir qué merece más la pena, si mantener un relación con la persona con la que he compartido mis momentos más íntimos durante un cierto tiempo, o decidirme por otra de la que me siento fuertemente atraído pero a la que no conozco en absoluto. Deseos peregrinos que recorren nuestro cerebro con insistencia, en un afán por salir a la luz pero hacerlos realidad es bien difícil, casi siempre quedan en eso, en deseos irrealizables y si conseguimos llegar a vivirlos vemos que lo vivido es bastante diferente a lo imaginado aunque la mayoría de las veces, la realidad supera con creces a la ficción y entonces dejamos a un lado los deseos para intentar vivir el presente en plenitud.


Sea cual sea nuestra decisión a la hora de elegir nuestra vida amorosa debemos tener claro que en todos los casos la autoestima es muy importante, uno por encima de todo debe creer en sí mismo. Ninguna relación, por maravillosa que sea hará que te quieras a ti mismo como mereces y además tendrás dificultades para disfrutar esa relación. Y es que aunque tengas una pareja nómada o estable tú sigues siendo un individuo que mantiene su autonomía e independencia y que no debe olvidar vivir su relación en condiciones de igualdad con la otra persona.