martes, 26 de enero de 2010

Poetas suicidas en la Biblioteca de Aragón

.

LA TERTULIA FUENTES DE LA MENTIRA

Y

LA EDITORIAL OLIFANTE

presentan el libro

POETAS SUICIDAS: SENSIBILIDAD O SUPERVIVENCIA

de

Ricardo Fernández Moyano

Intervendrán además del autor Manuel Martínez Forega, Trinidad Ruiz
Marcellán (editora), Inmaculada Marqueta, Amalia Soro, Carmen Aliaga y David
Ubico.

Jueves 28 de enero a las 19’30 h.

Salón de Actos de la Biblioteca de Aragón

Os esperamos
.

martes, 19 de enero de 2010

Poema XXXVI

.

HASTA EL FONDO

Un dorado sonido lejano de trompetas
se confunde con las agitadas olas
del pensamiento en una galerna
continua, catarata de recuerdos.

Sabe que un día el sol no surgirá
majestuoso por el horizonte
y la tierra quedará perdida en el olvido
pero en el infinito los besos serán perdurables.

El dolor de la certeza de la muerte
se mezcla con el acre sabor de la existencia
y de esa unión renace, entre lóbrego y febril,
el deseo de apurar hasta el fondo la ceniza.
.

jueves, 14 de enero de 2010

La poesía te enseña a vivir

.

LAS PROVINCIAS, 7 de diciembre de 2009

Vicente Gallego. Poeta

«La poesía te enseña a vivir, ¿por qué pedirle un sueldo?»

El ganador del premio Loewe trabaja en un texto sobre la inexistencia del tiempo y la renuncia a la imagen de la persona

BURGUERA dburguera@lasprovincias.es | VALENCIA.

El valenciano Vicente Gallego ganó el Loewe en 2001, el premio más prestigioso de la poesía española. La noticia quedó eclipsada por una anécdota: el poeta era y es, además, funcionario en un vertedero. Tanto su obra poética anterior como la posterior al premio evidencian que Gallego es cualquier cosa menos alguien sumido en la anécdota. No escribe poemas desde hace dos años. Ahí quedaron poemarios contundentes, vivos. Su discurso es una apuesta por la profundidad, sin concesiones a lo superfluo. Aquí queda.

-¿Se puede vivir de la poesía?

-La poesía enseña a vivir. Poder vivir de la poesía es difícil porque los libros de poesía se venden poco. Se puede llegar a vivir de todo lo que rodea al mundo de la poesía: conferencias, ser jurado, escribir en los periódicos. No obstante, yo estoy convencido de que eso es lo de menos. La poesía nos enseña a vivir y nos da amigos. ¿Si nos permite entender la vida y nos da amigos, por qué pedirle, además, un sueldo?

-¿Tener un oficio alejado de la literatura dispersa o enriquece al poeta?

-Cada poeta es un mundo. A mí, tener un trabajo fuera de lo literario me permite no esclavizarme a lo literario. No tengo necesidad de escribir en la prensa para comer, ni necesidad de decir a todo que sí para escribir aquello que necesito, porque para mí la escritura más que un capricho es una necesidad.

-Ha publicado un poemario cada tres años, ¿desconfía de los autores con ritmo anual?

-No desconfío de nadie. Cada cual lleva su proceso, su ritmo y no por publicar más se pierde calidad. Se dice que la literatura requiere de paciencia y reposo, y suele ser así. La norma general es que el que tarda más suele ser más exquisito y autoexigente, pero es una regla llena de excepciones.

-¿Qué proceso sigue usted?

-Pues un proceso bastante natural. No escribo buscando el libro, sino que el libro viene a mí. Yo no sé si volveré a escribir poesía de nuevo. Eso depende de la poesía, porque no es el poeta el que escribe, sino que es la poesía el que llama al poeta. Cuando empecé sí tenía un proyecto previo, pero ahora no. A lo mejor me paso tres años sin escribir poemas y, de repente, aparece una emoción que me empuja.

-¿Y actualmente qué escribe?

-Prosa, no poesía. Un tono poético, pero prosa. Poesía hace un par de años que no escribo.

-Se cuenta desde hace años que prepara un segundo volumen de relatos, ¿es cierto?

-No. A lo mejor se anunció en alguna contraportada, pero no estoy escribiendo relatos.

-¿Dónde se esconde la pasión que le obliga a trabajar las palabras?

-Esa pasión es la de ser y expresar ese misterio, porque si en nosotros hay algo inexpresable es el ser.

-¿Cómo va su batalla contra el ejército del tiempo?

-Para mí el tiempo no existe.

-Pues es una suerte, ¿cómo lo ha conseguido?

-El tiempo existe como idea, pero todo sucede en el presente. Desde que me di cuenta de eso, y de otra cosa más, estoy liberado del tiempo. Aquello que nosotros percibimos lo hacemos en presente. Nuestra esencia, por tanto, está fuera del tiempo. El tiempo no existe como ente objetivo, sino que ilustra, de manera relativa, aquello que fuimos. Yo veo un sólo ser para todos, el de la conciencia de ser.

-¿Y de qué otra cosa se percató?

-Que los demás me ven más simpático o menos dependiendo de lo que haga, pero eso es algo ajeno, de lo que yo me he preocupado hasta que he comprendido que es absurdo pensar en una imagen que cambia a cada instante. De esto trata lo que estoy escribiendo ahora, de la renuncia a la persona en favor de lo que es igual en todos nosotros: tu conciencia del ser. Las personas somos manifestaciones de esa conciencia, y cuando entiendes esa inexistencia del tiempo y lo aleatorio de la idea que tienen de ti los demás, te sumes en un estado de absoluta contemplación, porque los juicios pierden valor, y eso es la paz.

-¿Cuándo se dio cuenta de eso?

-En el terreno de lo relativo, la percepción se produjo hace tres años, la comprensión de que las personas no somos nada tal y como nos imaginamos, separadas del ser. Cuando comprendí que Vicente Gallego no es nada más que un pensamiento en la cabeza de cada cual, entendí que los demás tampoco lo son, y que todos somos lo mismo. Lo que nos hace diferentes no es significativo, no tiene importancia. La única verdad: yo soy. Eso es innegable. -Ha sido traducido a varios idiomas, ¿es posible preservar el esfuerzo creativo al ser traducido?

-Debe ocurrir un milagro para que un poeta llegue en otra lengua al nivel de lo que consigue en la original. Además, depende del estilo. Poetas conceptuales son más traducibles, pero Lorca, que es el milagro del lenguaje, es muy difícil de traducir. Nunca he perseguido una traducción, pero no pongo impedimentos. Debe juntarse un gran traductor y un poeta de unas características muy determinadas. La prosa es más perceptible, pero cuando leo a Rilke, la mayoría de veces, siento que me roban la cartera. Al menos tengo la posibilidad de leer a medio Rilke o una parte de él.

-¿Hay razones para que tres valencianos aparezcan como ganadores del Premio Loewe durante la presente década?

-Nunca he pensado en eso. La vida está hecha de azar, destino... De ese poder que está más allá de nuestro control y que actúa constantemente, y es por eso que se juntan generaciones como la del 27 o que en Valencia coincide un grupo poético. Es parte de la perplejidad de la vida.

-No es usted muy amigo de la popularidad, sin embargo, en su poesía se desnuda ¿es contradictorio?

-No. La fama es una de las cosas más detestables que te puedan pasar, está llena de vacuidad y perseguirla más allá de los 20 años es no haberse enterado de nada.

.

martes, 5 de enero de 2010

El beso que te adivina

.

EL BESO QUE TE ADIVINA. LA LUZ QUE TE DESVELA. EL AMOR QUE TE NOMBRA


Al hilo del próximo encuentro en Ecocentro, Madrid 9-1-2010


El tema que se nos propone resulta difícil de abordar y un tanto pintoresco. ¿Cuál es el beso que te adivina? ¿El beso pasional, tan ardiente como fugaz y efímero? ¿El beso que te saluda, que la mayoría de las veces se da al aire, por cortesía? ¿El beso de amor, que como dice esa canción nuestra tan castiza, no se lo das a cualquiera?

Si fuera un neófito en estos encuentros y apenas conociera a Carlos Villarrubia me resultaría muy complicado hilar con acierto unas palabras que sirvieran de apoyo a los poemas que leeré en él, sobre el lema que nos reúne. Pero es que no es el beso lo importante aunque sea lo primero que llama nuestra atención, lo realmente importante es que te adivina, que te siente, que te piensa, y si sigo leyendo el título más amplio que nos ha sido dado: La luz que te desvela, el amor que te nombra, se abre diáfano ante mí todo un campo de posibilidades, pues esta no es ya una cuestión aislada fruto del espíritu libre de un soñador, sino que se entronca dentro de un proyecto vital que nos anima a acudir siempre que él nos convoca, así nieve como el año pasado por estas fechas o nos castigue, como en julio, un calor asfixiante, y éste no es ni más ni menos que la caricia emprendedora, el universo del amor amante, o sea, la afectividad como leif motiv de nuestras vidas, poner amor en todo lo que hacemos, que él sea el trampolín que nos impulsa a lanzarnos a la vida con ilusión y esperanza y cuando el amor es correspondido, es cuando encontramos ese beso que te adivina, que te desvela, que te nombra y no me refiero, claro está, solamente al amor en pareja, sino a toda clase de amor, podemos encontrar amor en el amigo, en la mirada cómplice de un compañero de trabajo o en tantas y tantas personas con las que nos codeamos a diario. Aprender a vivir así es todo un reto pero también una bendición y termino con unos versos (un poco arreglados) del poema Hagamos un trato del recientemente fallecido Mario Benedetti:


…y cuando digo esto

………………………..

no es para que acudas

presurosa en mi auxilio

sino para que sepas

a ciencia cierta

que tú siempre puedes

contar conmigo.

.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Literatura en equipo

.


EL NORTE DE CASTILLA, 19 de noviembre de 2009

Literatura en equipo


La editorial Casabierta presenta 'Trentacuentos', relatos de autores consagrados y noveles

La literatura como lugar de encuentro. Y de alegría. Ese es el planteamiento, (dejando claro que la calidad se le supone a todo proyecto cultural serio) de Casabierta, una aventura editorial que desde Mallorca se está dando a conocer al resto del territorio español. La reciente presentación de su último libro, 'Trentacuentos', en la librería Margen de Valladolid, puso caras y nombres a unos editores que, dejando a un lado afanes comerciales, se mueve por la voluntad de ofrecer buena literatura autogestionada.

En el colectivo que lidera la editorial está Teresa Ordinas, la viuda del escritor Avelino Hernández. Y es una presencia significativa, ya que fue un texto inédito del autor de 'Campodelagua' el que puso en marcha todo el proyecto. «Desde la muerte de Avelino, en el 2003, empezamos a reunirnos en casa un grupo de gente, algunos muy jóvenes que sin embargo habían mantenido una estrecha relación con él. Entre ellos, Javier Vellé y Pedro Andreu, a los que se sumó Lourdes Durán, entre otros. Juntos lloramos su ausencia, pero también reíamos y manteníamos su memoria. En este contexto, les di a leer un poemario inédito de Avelino que había escrito en el último año de su vida y decidimos que había que publicarlo. Pero ¿como encontrar editor?... Decidimos sacarlo adelante con nuestros medios».

Así vio la luz 'El Septiembre de nuestros jardines', un milagro que no necesitó de ayuda alguna o subvención y que inauguró el sello 'Casabierta' que era el nombre con el que habían bautizado las reuniones en casa de Teresa. Además de nombre, la editorial inauguraba su primer libro y el logotipo, que es la imagen de una escultura que recuerda al autor de 'Los hijos de Jonás' en Selva, la localidad mallorquina en la que se afincó poco antes de morir. «Todo lo hicimos nosotros, Javier Vellé se encargó del diseño, así que el único gasto que teníamos era el de la imprenta. Y conseguimos que nos aplazaran la deuda hasta conseguir el dinero con la venta del propio libro. Y así fue. Tuvo tanto éxito que no sólo pagamos su edición, sino que pudimos emprender la siguiente», recuerda Ordinas. Porque esa es la línea que se han marcado para estar en el mercado editorial. Que un libro pague el siguiente. Y el siguiente fue otro poemario, 'Anatomía de un ángel hembra', de Pablo Andreu, un libro que une a la calidad del texto la belleza del libro como objeto.

El tercer eslabón de la cadena es 'Trentacuentos', un proyecto más ambicioso que tiene aún reciente su puesta de largo en Valladolid, de la mano de otras dos personas vinculadas a la editorial, Cristina Cerezales Laforet e Ignacio Sanz. Ellos además son dos de los autores que reúne el libro.

Treinta y cinco son los convocados en este volumen de relatos. Treinta y cinco historias firmadas por autores consagrados junto a autores noveles, de distintas edades y de distinta procedencia, con lo que el lector se encontrará con el «castellano de España y el de Latinoamérica», como explica la editorial en el prólogo.

«Pensamos -detallan los responsables de Casabierta- que poner en diálogo de papel a autores reconocidos por su letra ya publicada con otros que todavía son sólo atisbos de alfabeto sería un atrevimiento, un reto, pero jamás una competencia». En cuanto a las edades o estilos de los firmantes, «no buscamos paridades porque en esta Casa no somos políticamente correctos. Escapamos de la moda de crear una generación X o Y porque el tiempo en buena letra atiende todas las edades».

En este no competitivo encuentro figuran, además de los autores citados, nombres como José María Merino, Luis Mateo Díez, Julio Llamazares, Tomás Sánchez Santiago, Care Santos, Carme Riera, Antonio Pereira o Avelino Hernández. De la otra orilla están, entre otros, Sergio Ramírez, Claribel Alegría, Eduardo Berti, Pablo Scasso y Alejandro Padrón. La artista Mónica Fuster aporta un relato visual, 'Los insólitos viajes espaciales de Rufus Mc Golden'.

La buena noticia es que el siguiente libro de este sello independiente ya se está cocinando.

.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Nuevo encuentro en Ecocentro

.
El proximo 9 de Enero de 2010 a partir de las 18h., Carlos Villarrubia dirige y presenta un nuevo encuentro de creación afectiva: El Beso Que Te Adivina. Poetas, músicos, autores de todos los formatos, creadores plásticos, actores y actrices lanzarán susdescargas de imaginación con el hilo conductor de la palabra generativa de Carlos Villarrubia. Marisol Galdón, Ignacio del Valle, Ricardo Fernandez Moyano, Juan Carlos Valera, Cybil Durango, Montse Morata, Santiago Castillo, Juan Maquieria, Félix Ruiz de la Puerta, Ruben Ricca, Alejandra Menassa de Lucía, Jorge Pineda, Pedro Navarro, Cristina Ynfante, Vanessa Montfort, Federico Leyva, Ramón Alcaraz... serán algunos de los participantes en este carrusel creativo.

Será el 9 de Enero 2010 a las 18h. en Ecocentro (Madrid), C./Esquilache, 4 (Metro Ríos Rosas). Os esperamos para disfrutar de la concordia y la belleza del pensamiento emocionalmente activo.


El beso que te adivina es la luz que te conduce a sacar de ti lo mejor,
a crecer en la mirada de quien verdaderamente te ama. El verdadero amor te quiere libre y como ser expansivo. Nunca admite murallas para el alma que respira. Es descubrir tu segunda piel, la que te eleva a la capacidad de ser decididamente afectivo, humedeciendo con licor de alegría los desiertos emocionales.
.
.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Aldecoa: el cuento incompleto

.
NOTICIAS DE ÁLAVA, 15 de noviembre de 2009

Aldecoa: el cuento incompleto

Murió con 44 años. Hoy se cumplen cuatro décadas. Sus novelas, sus cuentos tienen sello universal, pero su eco no parece alcanzar a su entorno más inmediato, a la ciudad donde nació. ¿Es Ignacio Aldecoa sólo una estatua?


David Mangana


Sus cuentos hollan las más altas cumbres del relato breve en castellano. Sus -pocas, pero contundentes- novelas suponen un prodigio narrativo en el campo del relato psicológico y la descripción emocional. No se vayan muy lejos tratando de averiguar de quién hablamos, pueden verle cada día, detenido en eterna lectura, si pasean por el parque de La Florida. Es Ignacio Aldecoa, el escritor gasteiztarra por antonomasia, del que hoy se cumplen cuarenta años de su muerte.

Sólo cuatro años menos de los que vivió un genio literario que, bajo las copas de los árboles que tan bien cinceló con su certera tinta, lee siempre en silencio su libro de piedra. Y, también en silencio, cumple cuatro décadas de un casi eterno olvido. En una ciudad donde se busca con desaforada voracidad el elemento emblemático que la diferencie, el acento excepcional que marque un hito en su historia, la flecha que señale nuestro brillo particular y único en el mapa, la palabra universal de Ignacio Aldecoa es, sin embargo, sinónimo de olvido.

El homenaje es inerte, y lo que no se habla -ya se sabe- se borra. Las instituciones parecen haber cumplido su papel -en blanco- con la imagen que descansa en el parque, el bautismo de la vecina Casa de Cultura y otro nombre que ubica en el callejero una plaza del barrio de Lakua. Un premio literario de relato breve -de caché, eso sí- es el principal vestigio, el único estandarte activo, con vida literaria, del recuerdo de Ignacio Aldecoa, que el 15 de noviembre de 1969 fallecía en Madrid, víctima de una úlcera sangrante que prefirió no cuidar.

Una veintena de publicaciones trazan la prolífica -para la edad en que murió- senda literaria del escritor alavés, que en sus inicios dibujó las primeras curvas en el territorio de la poesía, pasando luego a la novela, y cultivando siempre su parcela referencial, el relato, género éste en el que sobresalió con su siempre afilada indagación de corte eminentemente neorrealista y su dominio de la descripción de ambientes y gentes.

Hijo de familia vitoriana burguesa (nacido el 24 de julio de 1925), Ignacio Aldecoa estudió bachillerato en Marianistas, y a los 17 años marchó a estudiar Filosofía y Letras a la Universidad de Salamanca, donde destacó por su falta de aplicación, sus frecuentes ausencias y su vida de tuno. Continuó sus estudios en Madrid, viviendo cerca del Café Gijón, donde entró en contacto con Rafael Sánchez Ferlosio y Alfonso Sastre, entre otros. También allí conoció a la pedagoga y escritora Josefina Rodríguez, la que se convertiría en su esposa (1952), tomando su apellido.

Los primeros cuentos de Aldecoa aparecieron en revistas como La Hora, Juventud, Haz y Alcalá, aunque sus libros primigenios estuvieron dedicados a la musicalidad del verso: Todavía la vida (1947) y Libro de las algas (1949). Su primera novela, El fulgor y la sangre -retrato rural y sentimental a través de las historias de tres parejas de la Guardia Civil-, se publicó en 1954 y fue finalista del Premio Planeta. Otra novela, Gran Sol, consiguió el Premio de la Crítica.

Hacia 1955 frecuentaba las tertulias de estudiantes rebeldes al régimen franquista, y se implicó en la creación de la Revista Española. En su consejo de redacción figuraban con él casi todos los escritores importantes de la época, envenenados de la estética literaria de Zavattini y del nuevo periodismo de Truman Capote, y de firmas como las de Hemingway, Dos Passos y Baroja, un cauce apropiado para la expresión de sus rebeldías existenciales y sociales.

Su culmen, además de la citada El fulgor y la sangre y sus 79 relatos -reunidos, entre otras muchas ediciones, por su viuda (Cuentos completos, Alfaguara 1995)-, fue quizás Con el viento solano, novela que retrata la huida de un hombre que acaba de cometer un asesinato. Mario Camus, con Antonio Gades como protagonista, llevó al cine esta narración. Y no fue su única adaptación. También su relato Young Sánchez inspiró un largometraje de este mismo realizador.

El boxeo fue una de las temáticas que más visitaron sus textos, donde Vitoria tiene gran parte de protagonismo, sobre todo en algunos protagonistas infantiles y juveniles. Precisamente aprovechando la excusa pugilística, el Teatre Romea de Barcelona acogió hace unos días un singular encuentro. Sobre el ring de boxeo de la obra Urtain, de Animalario, cuatro púgiles cruzaron opiniones en lugar de guantes, marcada la charla por golpes de campana a los que siguieron varios textos de Aldecoa.

¿Puede ser una idea? Como otra cualquiera. ¿Es responsabilidad pública? O no. La manida fórmula de recordar a una persona por los aniversarios de su nacimiento y muerte es -a pesar de recurrente- una posibilidad más, vista la ausencia de iniciativas. Pero no hay por qué subirse a un cuadrilátero para poder proponer -jornadas, talleres, obras de teatro, exposiciones, mesas redondas, ciclos de cine...- decenas de posibles homenajes a Ignacio Aldecoa, mucho más que el escritor de Vitoria.

No sé si la literatura salva, pero purifica.

.